La vuelta a las clases en España después del confinamiento fue un momento realmente especial. En un contexto de incertidumbre y nervios, los alumnos volvieron a las aulas con las medidas de seguridad pertinentes: mascarilla, gel, distancia, grupos burbuja… Una situación excepcional a la que los docentes respondieron dando una lección de responsabilidad, compromiso y dedicación al mundo que nunca olvidaremos.

Hemos aprovechado que en varios países de Latinoamérica vuelven a las aulas para preguntar a Madre Mar S. Izuel, directora titular del Colegio Montserrat de Barcelona y Responsable de la red local Nazaret Colegios Innovadores en España-Indonesia, cómo fue la vuelta a las aulas en el colegio catalán. Consejos muy útiles sobre cómo volver a las aulas en tiempos de pandemia.

¿Cuáles fueron los principales retos que afrontó el colegio Montserrat para hacer una vuelta segura?

Te diría que sobre todo no renunciar a dos responsabilidades inmediatas que se esperaba de nosotros y que varias personas estudiosas del mundo de la educación ya intuían que lo iban a ser: generar un entorno saludable y protector y velar por una educación de calidad. Si tuviéramos que hacer una lista de cosas que necesitábamos lograr, esas dos eran las responsabilidades inmediatas y más importantes para nosotros.

Es importante tener una estrategia comunicativa potente detrás…

Sí. Había que dar un mensaje de optimismo, de ganas y de motivación a las familias, profesores y alumnos.

El objetivo era que la campaña de comunicación fuera más estratégica a largo plazo.

¿Cómo quisimos hacerlo? Aprovechando las facilidades que la tecnología nos daba para velar con estos mensajes y cumplir con la normativa. Hicimos 3 niveles de reunión:

1. Una reunión general a través de YouTube para todas las familias para explicarles que queríamos jugar infinito (cogiendo el concepto de Simon Sineck) para perpetuar el juego y velar para que la gente se sintiera segura dentro del juego y seguir velando por la educación de calidad.

2. 4 cápsulas también retransmitidas desde YouTube, para reeducar la resiliencia de los hijos donde educativamente, ayudamos a las familias a educar la resiliencia acorde a las edades.

3. Webinars específicos enfocados a lo que es la práctica educativa del día a día. Necesitábamos tener a las familias como aliados en casa para hacer sesiones con nuestros programas y para ello les necesitábamos más formados con los programas que nunca para que nos dieran apoyo con los niños en casa.

El objetivo era que la campaña de comunicación fuera más estratégica a largo plazo, que tuviera un sentido de comunicación y conexión con la comunidad. No queríamos hacer simplemente actividades tácticas a corto plazo. 

¿Qué tipo de medidas sanitarias llevasteis a cabo en el colegio?

Aquí no teníamos mucha maniobra ya que las medidas vienen dadas desde el departamento de educación: grupos burbuja, profesores limitados en el aula, ventilación, etc. Sí hubo un pequeño margen de decisión en el tema de la temperatura, el gel y la mascarilla. Aquí aprovechamos y pedimos la colaboración de las familias para que les tomaran la temperatura ya en casa para no perder tanto tiempo.

La profesora tiene que abrazar al niño si necesita calor y eso no podíamos frenarlo.

El tener que mantener ciertas distancias ya se ha comprobado que no es factor de riesgo en un colegio. Por ello intentamos que no hubiera que estar separados porque para nosotros era muy importante el aprendizaje cooperativo. Nunca ha habido ningún brote de colegio. Seguíamos los protocolos y si una familia nos notificaba un positivo, seguíamos el protocolo de hacer PCR y demás y no había contagios. Nos enorgullece el haberlo hecho así, sobre todo por la responsabilidad que nos demostraron nuestras familias y nuestros docentes.

Por otro lado, en preescolar (Infantil) los niños necesitan mayor acompañamiento de la educadora a través del contacto con materiales manipulativos, la limpieza, pero cumpliendo el propósito de aprendizaje y socialización. ¿Cómo lo pudimos hacer? La normativa de llevar la mascarilla era a partir de Primaria, así que los ciclos de Infantil (preescolar) estábamos sin mascarilla. Eso nos ayudó a tener proximidad con los niños. La profesora tiene que abrazar al niño si necesita calor y eso no podíamos frenarlo. El tacto del personal docente era necesario. No debíamos hacer cosas raras educativamente como “no tocar”. Pero ha sido un desafío el no ver el rostro, el ver sólo la mirada aleja mucho la relación alumno-profesor. 

El apoyo de las familias habrá sido fundamental, ¿no?

Confiábamos mucho en ellas. La colaboración ha sido de mucha ayuda. La comunicación con ellas y hacérselo entender nos ayudó mucho a que empatizaran con nuestra situación. Era importante hacerles recordar que no nos exigieran lo que siempre nos habían exigido. Tuvimos que gestionar 24/7 atentos a las nuevas medidas y eso no era fácil.  

¿Qué recomendaciones puedes darnos para implementar modalidades híbridas en el colegio? ¿Cómo lo logró el Colegio Montserrat?

Una estrategia que teníamos era que el lunes a primera hora teníamos el momento de tutoría (self and coach moment) en el que el niño descubre las propuestas de aprendizaje de toda la semana. Usábamos las plataformas digitales para que los niños y los padres desde casa supieran lo que iban a hacer esa semana y qué metas de aprendizaje diseñadas por el profesor iban a hacer. Si yo el lunes ya sé qué metas me marco esa semana, ya sé lo que tengo que alcanzar, y es igual que esté en el colegio o en casa. Aprovechamos ese lunes de momento sincrónico para que luego si pasaba algo lo pudieran hacer igual de forma asincrónica en casa. 

Si yo el lunes ya sé qué metas me marco esa semana, ya sé lo que tengo que alcanzar, y es igual que esté en el colegio o en casa.

Esta fue nuestra propuesta para aguantar esos tipos de escenarios para implementar modalidades híbridas en el cole. Podían seguir en casa el aprendizaje en casa y ahora esto nos sirve para el nuevo giro de nuestro propio proyecto educativo. Nos ha hecho ser creativos e inventar esas cosas. ¡Vamos a aprovecharlo! Hay que intentar mantener la proactividad, con el horizonte claro de lo que quieres conseguir en tu colegio a largo plazo.

Y si hablamos de educación emocional, ¿qué elementos recomiendas priorizar?

El método RULER, de la Universidad de Yale, ya estaba implementado en el colegio desde antes de la pandemia, y nos ha ayudado mucho. Este punto es importante ya que hay cosas que nos han ayudado que no estaban integradas desde antes como todo lo que es el uso de dispositivos y plataformas digitales. El uso del medidor emocional (cómo estás hoy, cómo te gustaría sentirte, y qué vas a hacer para sentirte como quieres) lo hemos reforzado pero ya lo hacíamos anteriormente. 

Otra idea es que no empezábamos con ninguna asignatura en concreto sino que reforzábamos el mensaje de unión cada mañana. Era nuestro momento de apoyo emocional, aunque ya era propio de nuestra filosofía como colegio.

También reforzamos nuestra la relación del alumno con el tutor, sobre todo con las edades pre-adolescencia y adolescencia (desde 11 años hasta los 18). En estas edades han cogido la pandemia en unos momentos delicados de sus vidas porque hay una parte de socialización que para ellos no es capricho y es importante para el desarrollo de su personalidad. Todo lo que se pueda hacer de educación emocional siempre es poco. 

¿Cómo la pandemia ha afectado al nivel de los alumnos? ¿Ha aumentado la diversidad de niveles?

La diversidad ya existía en nuestro colegio gracias a los programas de tekman, antes de la pandemia. Nosotros algo que hicimos, y esto es importante, fue hacer un análisis de cómo cada uno de ellos había seguido el confinamiento global. Cómo lo habían medido desde casa, cómo se habían integrado los padres, quién se ha conectado siempre, quién no, quién ha hecho los ejercicios, etc. Hacer este balance nos permitió no partir de cero en lo presencial ya que ya veníamos con un estudio previo de cada uno de ellos para saber cómo seguir tratándolos en el curso. 

La personalización que proponen los programas tekman nos va como anillo al dedo para poder acompañar a los alumnos.

Ha habido una tarea de docente-coach más que nunca. No necesitamos solo profesores sino acompañamiento. Este es el perfil que debe alcanzar cada maestro, acompañar al niño para que se establezca su propio plan de aprendizaje. La personalización que proponen los programas tekman nos va como anillo al dedo para poder acompañar a los alumnos. El reajuste curricular que permite los programas de tekman, el acompañamiento de tekman a los equipos docentes.. nos ha facilitado muchísimo la atención a la diversidad. Los programas de tekman se focalizan en los puntos del currículum que valen la pena y lo importante no es la cantidad sino la calidad. Enfoque competencial y desde las inteligencias múltiples.

Y para terminar, en el plano de infraestructura y distribución de alumnos dentro del aula ¿qué sugerencias das a los colegios en Latinoamérica que volverán a los salones de clase y no terminan de resolver esto?

Los contagios no van a ser obvios en un colegio si cumplimos bien las medidas establecidas. No volvamos al colegio si no es necesario; me aterra ver a los niños en filas y en pupitres separados. He visto colegios donde no podían ni salir al patio. ¡Para eso es mejor estar en casa! No hagamos cosas extrañas educativamente hablando.

La educación no se tiene que banalizar por esta situación ya que, bien llevada, podemos seguir apostando más que nunca por una educación de calidad. Y esta exige cooperación, colaboración, emoción, conversación y esto no puede hacerse con cubículos separados. Me gustaría animar a Latinoamérica a que no pongan a los niños en situación que no son propias de niños.

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