Está en boca de la mayoría de profesionales y de manuales educativos: el aprendizaje debe ser significativo para el alumno. La comunidad educativa está de acuerdo en ello. Y leemos constantemente ideas como “si el tema conecta con los alumnos el aprendizaje es significativo” o “debemos generar interés en los alumnos para conseguirlo”. Pero, ¿es suficiente con esto?, ¿aquello que interesa se transforma directamente en significativo?

La respuesta es compleja, pero clara: se requieren unas estrategias pedagógicas específicas para conseguir que el aprendizaje significativo suceda. Veamos qué hacer en el aula para que todos los alumnos aprendan de forma significativa.

¿Qué es realmente el aprendizaje significativo?

Primero, repasemos los apuntes, ¿qué es el aprendizaje significativo? El aprendizaje significativo es un concepto que forma parte de la teoría constructivista. Ausubel lo acuñó para referirse a aquel aprendizaje que se da cuando el alumno consigue relacionar la nueva información con los conocimientos ya consolidados y transformar su manera de pensar. Nació en el campo de la psicología de la educación para explicar cómo conseguir una comprensión real de la información, perdurable en el tiempo, en contraposición a la estrategia antigua de escuchar, copiar y repetir sin asimilar, que no daba buenos resultados a largo plazo.

Se requieren unas estrategias pedagógicas específicas para conseguir que el aprendizaje significativo suceda.


Pero, ¿por qué el término aprendizaje significativo fue una auténtica revolución? La respuesta está en el propio concepto. Sabemos que aprender implica un proceso, no es algo estanco que empieza y acaba en un momento determinado, ni algo que sucede solo gracias a la información que recibamos de fuera. Aprender requiere idas y venidas, puntos de anclaje, construcciones propias; un proceso complejo que nos empuja a transformar la manera de enseñar. Y el aprendizaje significativo emergió de esta nueva comprensión de lo que significa aprender; se requieren unas estrategias pedagógicas específicas para conseguir que el aprendizaje significativo suceda.

¿Qué ha de suceder en el aula para que el aprendizaje sea significativo?

Decíamos que el aprendizaje significativo produce en el alumno un cambio cognitivo, una transformación de sus estructuras mentales que se reorganizan y amplían con la nueva información. Para conseguirlo, el papel del docente como mediador es fundamental. Será el encargado de proporcionar las experiencias de aprendizaje y, sobre todo, la ayuda educativa ajustada en momento preciso, para cada uno de sus alumnos; eso requiere secuenciación y propuestas en las que los alumnos sean el centro de la actividad

Las características que una propuesta didáctica debe cumplir para asegurar un aprendizaje significativo son:

  • Previamente, debemos conocer cuál es la secuencia de aprendizaje del contenido y conocer en qué momento nos encontramos (si es una primera toma de contacto con el conocimiento, si es una práctica del mismo, si queremos afianzar…). Esta será nuestra guía para estructurar todo el proceso de aprendizaje.
  • Luego, debemos empezar por evidenciar los conocimientos previos que tienen los alumnos. Si no conocemos qué saben nuestros alumnos no podremos conectar las nuevas experiencias.
  • Seguidamente, debemos proponer una contextualización relevante para los alumnos de los contenidos que queramos trabajar, explicarlos conectando con situaciones que generen interés y motivación.
  • Durante el desarrollo de las actividades, estas deben proporcionar ejemplos, modelos a analizar, participación de los alumnos con preguntas, momentos de reflexión… Acciones en las que el alumno participe y el maestro pueda guiar la construcción del conocimiento.
  • Por último, debemos realizar una evaluación que nos permita asegurar que el alumno a internalizado el aprendizaje, para saber si ahora forma parte de los nuevos conocimientos del alumno.

Como vemos, el aprendizaje significativo no se trata solo de un aprendizaje que conecta con los alumnos porque es motivador o interesante, sino que es un aprendizaje que hace posible que el alumno construya el conocimiento a partir de sus estructuras mentales.

¿Cómo debe ser la programación para conseguir un aprendizaje significativo? El caso de EMAT y la ciclicidad.

Nuestro programa de matemáticas manipulativas y experienciales, para Infantil y Primaria, EMAT, basa su propuesta en el concepto de programación cíclica de los contenidos de aprendizaje (¡conectando las dos etapas!). Consiste en dejar atrás la antigua concepción de programar los contenidos por bloques, con un tipo de actividad que poco facilita la comprensión. 

Con una programación cíclica de los contenidos, secuenciamos una gran diversidad de experiencias que cubren todo el proceso de aprendizaje, retomando un contenido desde diferentes experiencias y momentos, según los conocimientos previos de los alumnos y sus intereses.

En la guía sobre ciclicidad que puedes descargar gratis a continuación te lo explicamos con ejemplos concretos y actividades para el aula:

ciclicidad

Y ahora que ya te hemos explicado un poco qué ha de suceder en el aula para que el aprendizaje sea significativo y cómo debe ser la programación para conseguir un aprendizaje significativo, aplícalo en el aula y explícanos tus experiencias en el espacio que encontrarás un poco más abajo. ¡Nos encanta leerte! O si lo prefieres, puedes ponerte en contacto con nosotros y un asesor pedagógico te explicará cómo nuestro programa de matemáticas EMAT consigue que el aprendizaje sea significativo gracias a sus matemáticas manipulativas y experienciales. Matemáticas… ¡para toda la vida!

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