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Metodologías activas en el aula: ¿cuáles son y qué aportan?

Las metodologías activas dan la vuelta a las clases tradicionales y convierten al alumno en protagonista con dinámicas y estrategias como el PBL, el ABP o la famosa aula invertida. ¡Te explicamos más sobre estas nuevas metodologías!
Primaria Secundaria

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Hace tiempo que dejamos atrás las clásicas clases magistrales y colocamos al alumno en el centro, haciéndolo protagonista de su propio aprendizaje. Así, el estudiante pasa de ser un sujeto pasivo, que recibe información del docente, a involucrarse activamente. ¡Qué gran cambio! Esta evolución en la enseñanza se debe en buena parte a las metodologías activas, también conocidas como participativas debido a la implicación de los alumnos. 

Las estrategias de las metodologías activas cobran todo el sentido en el marco de la nueva ley de educación, que se basa en el desarrollo competencial de los alumnos para lograr un aprendizaje significativo. La LOMLOE propone algunas de estas metodologías, como la enseñanza por proyectos, y considera clave aspectos como la motivación, el pensamiento crítico y la contextualización, con el objetivo de formar ciudadanos competentes y preparados para la vida real, más allá del aula.

En tekman, hace años que apostamos fuerte por las metodologías activas y las integramos en todos nuestros programas educativos. Con este aprendizaje participativo, los alumnos comprenden mejor el mundo en que vivimos, están más motivados gracias a la conexión entre sus intereses y los contenidos que se dan en clase, trabajan mejor en equipo y aprenden a cuestionarse las cosas, siendo así más autónomos y competentes. 

Te contamos cómo son algunas de estas metodologías activas que encontrarás en nuestros programas. ¡Sigue leyendo!

Aprendizaje basado en proyectos (ABP)

En el Aprendizaje basado en proyectos, se parte de una temática concreta para trabajar de forma transversal diferentes áreas y materias, con variedad de actividades y contenidos. En el ABP, cada uno de los proyectos que se diseñan alrededor de esta temática tiene como objetivo que los alumnos trabajen de forma cooperativa para desarrollar y presentar un producto final.

Un buen ejemplo de Aprendizaje basado en proyectos lo encontramos en Inspira, nuestro programa de proyectos globalizados para Infantil. 

¿Quieres saber más sobre Aprendizaje basado en proyectos? Fórmate en la metodología activa del ABP con este curso de Thinkö para docentes: ABP para la práctica en el aula.

Aprendizaje basado en problemas (PBL)

En el Aprendizaje basado en problemas (también llamado PBL: Problem-Based Learning), el docente presenta a los alumnos un reto o problema que abordarán en equipo para encontrar la mejor solución. El problema suele estar relacionado con una situación realista y se trabaja con el docente como guía de la actividad. Para ello, hay unos roles determinados: el profesor hace de tutor, uno de los estudiantes del grupo asume el papel de moderador y otro el de secretario, mientras que el resto participa aportando ideas y soluciones. 

Esta metodología activa la encontramos, por ejemplo, en ONMAT, nuestro programa de matemáticas para secundaria. Si quieres aprender a aplicar el PBL en tu aula, no te pierdas esta guía práctica: Conecta a tus alumnos a las matemáticas con el PBL.

Aprendizaje basado en el juego

¡Jugando se aprende mejor! El Aprendizaje basado en el juego, la gamificación, la ludificación… lo que buscan estas metodologías es motivar a los alumnos y convertirlos en sujetos activos del aprendizaje. Durante las dinámicas de juego, la neuroeducación confirma que las emociones ayudan a fijar los conocimientos y a mejorar el aprendizaje. Además, el juego permite a los alumnos divertirse y perder el miedo a equivocarse.

Albert Falguera, experto en el campo de la gamificación, nos explica en esta entrevista las claves del éxito del aprendizaje basado en el juego.

Flipped Classroom

La Flipped Classroom, o aula invertida, invierte el proceso clásico de enseñanza-aprendizaje, en el que el alumno acostumbra a recibir los contenidos teóricos en clase y los practica en casa. En esta metodología, los alumnos desarrollan los aprendizajes fuera del aula (en casa, en una salida al museo, etc.) y se dedica el tiempo de clase a hacer la parte práctica. Esto permite, entre otras cosas, atender mejor a la diversidad y resolver dudas sobre lo aprendido.

La plataforma de ONMAT permite aplicar la metodología activa de aula invertida fácilmente, ya que los alumnos tienen a su disposición vídeos y recursos teóricos y el docente puede pedirles que los visualicen antes de la próxima clase. Aquí mostramos un poco cómo son estos vídeos de contenidos:

Aprendizaje cooperativo

El Aprendizaje cooperativo organiza el aula en pequeños grupos para que los alumnos trabajen de forma conjunta para resolver tareas. Esta metodología activa suele combinarse con otras, como el Aprendizaje basado en problemas y el Aprendizaje basado en proyectos, y se basa en que cada uno de los alumnos es imprescindible para su grupo. Con el Aprendizaje cooperativo, no solamente se desarrollan dinámicas de trabajo en equipo, también se fomentan las habilidades sociales.

Si quieres saber más sobre Aprendizaje cooperativo, te recomendamos esta entrevista con David Duran, doctor en Psicología, profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona y coordinador del Grupo de Investigación sobre Aprendizaje entre Iguales.


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